La mayoría de la gente cree que conduce mejor que la media. También, la mayor parte de las personas piensan que son ligeramente más inteligentes que el resto. Sin embargo, estadísticamente no salen las cuentas. Si bien sí que hay muchos que son más listos o que conducen mejor, lo cierto es que otros están equivocados. Esto muestra la enorme capacidad que tenemos para distorsionar la realidad y engañarnos a nosotros mismos.